Situado en la pedanía de El Altet, a 8 kilómetros de la ciudad de Alicante, el Aeropuerto de Alicante-Elche, también conocido como Aeropuerto El Altet, se encuentra en una zona estratégica como es la Costa Blanca. Su influencia abarca un gran número de ciudades importantes como Benidorm, Calpe, Torrevieja, Murcia o Cartagena. Además, debido a su posición geográfica y de gran interés turístico, también opera en rutas internacionales en destinos como Reino Unido, Alemania y Holanda.

El pasado 13 de junio el Aeropuerto El Altet fue galardonado con el premio al mejor aeropuerto de Europa en su categoría de 10 a 25 millones pasajeros, en la décimotercera edición de los premios Airport Council international Europe (ACI) Europe 2017.

Los jueces han calificado como “notable” su actuación en materia de marketing, que ha contribuido a la creación de nuevas rutas y la llegada de nuevas aerolíneas. También han destacado la atención prestada a los pasajeros, la fluidez en los controles de seguridad, las mejoras en las instalaciones y su conciencia ambiental.

Gracias a estas facilidades, cada vez son más los visitantes que eligen la Costa Blanca como destino para disfrutar de sus vacaciones. De hecho, parece que todo son buenas noticias para el aeropuerto ya que, según datos proporcionados por la agencia EFE, está previsto que alcance los 14 millones de pasajeros, casi dos más que los registrados el pasado año 2016. Uno de los responsables será el denominado turismo deportivo, que atraerá miles de espectadores para contemplar la final de las dos etapas de la Vuelta Ciclista a España 2017, que tendrán lugar en la provincia alicantina.

Un aeropuerto que, por todas sus características y avances, está posicionado el sexto aeropuerto de la red española por volumen de pasajeros, siendo junto a Madrid, Barcelona, Málaga y Gran Canarias uno de los 50 más grandes de Europa.